Marinaleda: sin huellas del franquismo en su callejero desde 1979

Mientras muchos municipios siguen aún enfrascados en la eliminación de calles con referencias a la dictadura, la localidad sevillana las erradicó hace ya 40 años

Poetas como Federico García Lorca, Miguel Hernández o Antonio Machado sustituyeron a los generales Sansurjo, Varela o Castejón, y la calle Queipo de Llano pasó a ser de Mariana Pineda en el nomenclátor marinaleño

Calle Antonio Machado en Marinaleda

Charo Solís Follow @charosolis22 – Sevilla
24/08/2019 – 19:58h

Calle Antonio Machado en Marinaleda

La damnatio memoriae o condena de la memoria era la costumbre romana de castigar con el olvido a las personas a quienes se consideraba enemigo del pueblo. Ni los emperadores se libraban de correr tal suerte. Inscripciones, monumentos, textos, murales y estatuas eran eliminados para borrar por completo su paso por la historia. En 1979, recién estrenada la democracia local, como aquellos senadores romanos, los habitantes de Marinaleda (Sevilla) fueron pioneros al suprimir de su callejero todo lo que recordara la recién terminada dictadura franquista.

Mientras en otras ciudades y pueblos se limitaron a dar un barniz democrático poniendo una plaza, calle o avenida de la Constitución o de Andalucía, y decenios después aún siguen enfrascados en dar cumplimiento de la Ley andaluza de Memoria Democrática, los marinaleños se anticiparon en asamblea y, apenas cuatro meses después de aquellas primeras elecciones municipales, una veintena de calles del pueblo cambiaron sus nombres.

Así, nada más obtener su primera victoria la Candidatura Unitaria de Trabajadores (CUT) liderada por Juan Manuel Sánchez Gordillo, inalterada en estos 40 años transcurridos, brotaron en el nomenclátor la avenida de la Libertad o la plaza de Salvador Allende. Aquel cambio, como recogió la prensa en su momento, fue calificado por el alcalde de un acuerdo “muy sentío”, con el que se venía a pasar página de los errores pasados y avanzar hacia el futuro sin vencedores ni vencidos. Sus argumentos fueron definidos de “grotescos”, “ofensivos” e “indignantes” en editoriales de la época.

Poetas como Federico García Lorca, Miguel Hernández o Antonio Machado sustituyeron a los franquistas General Sansurjo, Varela o Castejón; la calle Queipo de Llano pasaría a ser de Mariana Pineda, y la del General Mola se sustituiría por Boabdil. Simbólicos también serían la aparición en el mapa de la calle Jornaleros (Castiella) o la plaza del Pueblo en lugar de la plaza de España, o las calles de la Solidaridad, la Fraternidad y de la Igualdad. También tuvo su espacio un político local. El último alcalde republicano, Vicente Cejas, que fue fusilado en una era de la vecina localidad de El Rubio, tuvo su homenaje al sustituirse con su nombre la calle dedicada hasta aquel momento al ministro Calvo Sotelo. La transformación del callejero, sin embargo, dejó fuera del proceso a las calles con nombres religiosos.

Nieto e hijo de carteros, Enrique Valderrama no esquivó este destino familiar y también ejerció como tal. Aquel cambio de calles le pilló justo en el paso de su niñez a la adolescencia. “Con diez u once años ya me recorría el pueblo en la bicicleta ayudando a mi padre. Mi hermano y yo repartíamos mientras mi padre hacía una parada en el bar El Churrío”, rememora. Es capaz de decir de carrerilla y sin fallar buena parte de las calles con sus dos denominaciones, la antigua y la nueva. Solo le entran dudas con la plaza de Blas Infante, se muestra absolutamente convencido de que se cambió antes que las demás, cuando aún no era alcalde Sánchez Gordillo, algo del todo imposible por ser el padre de la patria andaluza uno de los fusilados en la carretera de Carmona en el 36. Su mujer, María Jesús Porquera, que también ha trabajado para Correos en Estepa y está en su bolsa de trabajo, es unos años menor y aunque aquello le pilló siendo más pequeña, le corrige y le refresca la memoria: la plaza de Blas Infante fue antes la de la Victoria. Aún así, su marido sigue dudando.
Puertas abiertas

Enrique y María Jesús recuerdan cómo era el reparto de la correspondencia en una época en la que en Marinaleda siempre estaban las puertas abiertas. “Entrabas en las casas hasta el fondo buscando a quien tenías que entregar las cartas y si no estaban, ya volverías más tarde. Era lo normal. La gente se alegraba muchísimo de verte porque las cartas eran de la familia que estaba fuera o del hijo que estaba haciendo la mili. Ahora es distinto, ya sólo llegan del banco, Tráfico o Hacienda”, repasan los dos al alimón. “Hubo una época en la que fui cartero en Écija y me tocó un barrio no muy bueno. Había un gitano que siempre me decía: Cartero, te temo más que a la Guardia Civil”, dice Enrique entre risas.

Este matrimonio postal aguarda en la calle a que llegue su hija mayor con su nieto que apenas acaba de echar a andar. Un niño nacido en tiempos de la tecnología 5G y de lucha contra la brecha digital por lo que difícilmente podrá heredar la profesión de sus abuelos, su bisabuelo y su tatarabuelo.

Al anochecer, en Marinaleda se ven grupos de vecinos sentados charlando a las puertas de sus casas tomando el fresco. Algunos dicen recordar el cambio de las calles, pero no quieren ir más allá de que aquello sucedió hace mucho tiempo. Hay cierto hastío porque el nombre del pueblo siempre aparezca vinculado a Sánchez Gordillo y su forma de gobernar el municipio. En la esquina de la calle Antonio Machado, Isabel, una anciana que no quiere dar sus apellidos, asegura que aquello no fue del agrado de todo el mundo.

“A los mayores no les gustó mucho, además se puso nombres que aquí no se sabía quiénes eran como el Che Guevara. Pero yo me crié en la dictadura, nunca supe si mi padre era de izquierdas o de derechas porque de eso no se hablaba, así que ahora tampoco voy a hablar”, dice con una sonrisa amable. De lo que sí quiere hablar largo y tendido es de sus paseos disfrutando de la brisa nocturna que está ofreciendo este verano, no como las noches del año pasado que asegura que fueron asfixiantes.

El caso de Marinaleda no fue el único de la transición. Menos ríos de tinta hicieron correr los cambios en el callejero de La Campana, pese a duplicar en población a este pequeño municipio de la Sierra Sur sevillana (2.626 habitantes según el padrón de 2018). Tenía más tirón mediático la personalidad de Sánchez Gordillo que el ayuntamiento campanero en manos del PCA. Pero de las críticas tampoco se libró esa corporación municipal que quiso devolver a las calles su nombre original y que durante la dictadura fueron dedicadas al régimen. Las calles volvieron a ser del Médico, Nueva, Larga, o Palma, del Cine o Traviesa y no de los generales Franco, Moscardó o Sanjurjo. Sin embargo, la que más irritó a la prensa conservadora fue la supresión de la vía dedicada a los Hermanos Álvarez Quintero por llamarse a partir de ese momento la calle Katanga.
40 años de gobierno de la CUT

La revolución del callejero de Marinaleda fue uno de los primeros pasos de una corporación que lleva 40 años bajo el dominio de la CUT y de Sánchez Gordillo, que tiene entre sus logros ser el único alcalde sevillano y de los pocos del país que sigue en el poder desde 1979, además de reconocido por su largo historial político y mediático de lucha jornalera, ocupaciones de fincas y de una política de vivienda de la autoconstrucción y de creación de cooperativas enmarcado en un discurso utópico que a veces choca con sus formas y sobre todo, con la oposición.

Ha sido en estas últimaselecciones municipales de 2019 cuando se ha abierto una brecha y ha visto peligrar su hegemonía. Ahora que han concurrido bajo la marca Adelante Andalucía, el grupo local Avanza Marinaleda-Matarredonda le ha echado un pulso pero sin poder arrebatarle la mayoría absoluta por tan solo 44 votos. En estos últimos comicios, de los once concejales que están en juego en este ayuntamiento, 6 se quedaron en manos de la CUT, en el que ha sido su resultado más bajo hasta el momento.

La formación de Sánchez Gordillo, integrada en las siglas IULV-CA hasta febrero de 2015, tuvo su mejor resultado en 1983, cuando consiguió un pleno con once concejales. En las siguientes convocatorias municipales siempre ha oscilado entre los 8 y 9 ediles, dejando al PSOE en la oposición con 2 ó 3, salvo en 2007, cuando los socialistas lograron tener cuatro. La derecha, desde los dos sillones que obtuviera UCD en 1979, solo ha tenido un representante del PP en las elecciones de 1999.

FUENTE: https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/democracia_local-ayuntamientos_0_933357112.html


Hasta un chef con estrella Michelin: los restaurantes que sostienen el polémico negocio de Glovo y Deliveroo

  • Deliveroo anunció a finales de agosto el acuerdo con «un restaurante de un chef con estrella Michelin»: Gloria, en Oviedo
  • Pese a las sentencias y actas de la Inspección de Trabajo sobre el uso de mensajeros falsos autónomos por Glovo y Deliveroo, las plataformas cuentan con el respaldo de cientos de restaurantes y varias de las mayores cadenas del país
  • McDonald’s, 100 montaditos, TGB, varias marcas del Grupo VIPS, KFC y La Tagliatella son algunas de las franquicias que reparten con estas apps; otras, como Telepizza, tienen acuerdos con ellas aunque tienen sus repartidores en plantilla

Laura Olías Follow @@laura_olias  –  15/09/2019 – 21:37h

Un repartidor de Telepizza, en una imagen de archivo. EFE

Son tres eslabones de una cadena y, sin sus extremos, no hay negocio. Las plataformas digitales de reparto como Glovo y Deliveroo están en el medio: facilitan los envíos a domicilio de los establecimientos que recurren a ellas (la mayoría restaurantes) hasta las puertas de los clientes finales. Aunque la Inspección de Trabajo persigue su modelo laboral, con numerosas actas por utilizar mensajeros falsos autónomos, las plataformas siguen funcionando y sumando nuevos clientes. El último más sonado: un restaurante de un chef con una estrella Michelin, Gloria, en Oviedo.

Deliveroo ha celebrado el fichaje de Gloria, del cocinero Nacho Manzano, como «el primer restaurante de un chef con estrella Michelin que se incorpora a la oferta» de la plataforma. Con este nuevo acuerdo comercial, la multinacional británica de repartos –servicio también llamado delivery– apuesta por «ofrecer la mayor selección de comida posible a sus usuarios, incorporando ahora una opción Premium para los usuarios de Oviedo».

Ante las denuncias sobre la precariedad y el fraude en la contratación de estas plataformas digitales se suele poner el foco sobre el cliente final, sobre el que se descarga el dilema de si es ético o no comprar en empresas con estas políticas laborales dentro de una lógica de consumo responsable.

Menos frecuente es señalar al otro extremo de la cadena de negocio: los restaurantes.
Qué cadenas reparten con Glovo y Deliveroo

Glovo y Deliveroo son las plataformas que cuentan con más sentencias y pronunciamientos conocidos de la Inspección de Trabajo que declaran fraudulento el modelo de contratación de sus repartidores. Aun así, son la herramienta de reparto a domicilio de muchos restaurantes y de grandes cadenas.

Fuentes de Glovo afirman a este medio que «el volumen de comercios asociados en España, actualmente son 11.700», aunque recuerdan que no todos son restaurantes. En el caso de Deliveroo, desde la empresa sostienen que «trabaja con 6.500 restaurantes en España».

En algunos casos, los restaurantes no repartían a domicilio hasta que contrataron el servicio de estas apps. Es el caso de McDonald’s, que comenzó su servicio de reparto a domicilio McDelivery en 2017 de la mano de Glovo.

El entonces presidente y director general de McDonald’s España, Mario Barbosa, subrayó que estaban «muy orgullosos de por fin poderlo hacer realidad en colaboración con Glovo» y explicó que la «apuesta estratégica» respondía a una de las demandas más frecuentes por parte de los consumidores y a la «ambición por facilitar a todo el mundo momentos de disfrute compartidos».

Desde el año pasado, Glovo dejó de tener la exclusividad de los repartos a domicilio de McDonald’s, cuando Uber Eats comenzó también a ofrecer los productos del gigante de las hamburguesas estadounidense. Esta plataforma digital también cuenta con mensajeros autónomos.

Otras cadenas de grandes grupos de restauración, como 100 montaditos y TGB (The Good Burger) –que forman parte del grupo Restalia–, también han confiado en estas plataformas digitales para llevar sus productos a casa de los clientes. «La compañía ha apostado por acuerdos con Glovo y Deliveroo por la capilaridad y el servicio que ofrecen ya, que se ajusta al perfil de nuestros clientes y que en muchos casos son usuarios de estas plataformas», responden a este medio desde Restalia.
Captura de la página web de The Good Burger sobre posibilidades de reparto a domicilio en una calle del centro de Madrid.

Captura de la página web de The Good Burger sobre posibilidades de reparto a domicilio en una calle del centro de Madrid. Thegoodburger.com/es/

Tanto en 100 montaditos como en TGB los consumidores también pueden pedir comida a domicilio a través de la aplicación Just Eat, que asegura que todos sus repartidores tienen contratos laborales, por cuenta ajena.

Varias marcas del Grupo VIPS, adquirido por Alsea el pasado año, también tienen convenios con estas plataformas digitales: VIPS, Ginos, Fridays, Wagamma reparten a domicilio a través de Glovo y Deliveroo, así como desde Just Eat.

En Grupo Vips explican a eldiario.es: «En la actualidad trabajamos con diferentes compañías para el reparto a domicilio y también contamos con repartidores propios, con el objetivo de ofrecer la mejor cobertura posible y estar allí donde nos lo solicitan nuestros clientes». Y añaden que «el negocio principal de estas marcas sigue siendo el servicio en sala».

Otros ejemplos de grandes restaurantes con acuerdos con Glovo y Deliveroo son, por ejemplo, La Tagliatella, que forma parte de Grupo AmRest, el mayor operador de restaurantes en Europa Central y Oriental, y KFC, franquicia de restaurantes de comida rápida especializada en pollo frito.
Captura de la página web de KFC con los servicios de reparto disponibles para una calle del centro de Madrid.

Captura de la página web de KFC con los servicios de reparto disponibles para una calle del centro de Madrid. KFC.es

Fuentes de KFC explican que en la cadena se «trabaja cada día teniendo en cuenta las necesidades de nuestros consumidores quienes, cada vez más, quieren disfrutar de nuestros productos también en sus casas». Para ofrecer ese servicio, continúan, «a pesar de que actualmente no contamos con repartidores propios, estamos presentes en cuatro de las principales plataformas de reparto de comida a domicilio que nos permiten ofrecer nuestro producto al máximo número de personas a nivel nacional: Glovo, Uber Eats, Just Eat y Restoin».

Además de los gigantes de la restauración, otros negocios más pequeños recurren a estas plataformas investigadas laboralmente, como es el caso de Gloria en Oviedo. Los directorios de restaurantes de Glovo y de Deliveroo permiten consultar, según la localización del clientes, los establecimientos con los que tienen colaboración y pueden pedir los consumidores.
Silencio sobre los falsos autónomos

Cuando se pregunta a los restaurantes por el modelo laboral de estas plataformas, que al fin y al cabo es el de los mensajeros que transportan sus pedidos hasta donde se encuentran sus consumidores, no hay respuestas.

Todas las cadenas y restaurantes que aparecen en este artículo han sido consultados por este medio. eldiario.es ha preguntado por qué han decidido contratar estas plataformas para llevar sus pedidos a domicilio y si las investigaciones de la Inspección de Trabajo y las sentencias sobre falsos autónomos en Glovo y Deliveroo les han hecho replantearse su colaboración.

«En esta ocasión la compañía declina hacer declaraciones», afirman desde McDonald’s. En Restalia (100 montaditos, TGB) sostienen que el grupo «no hace valoraciones de otras compañías por política de empresa. Nuestro objetivo es dar el mejor servicio a nuestros clientes manteniendo la calidad de nuestros productos a un precio smart cost».

Por su parte, el grupo propietario de las cadenas VIPS, Ginos y Fridays evita responder directamente a la pregunta sobre falsos autónomos y se limita a afirmar que «desde Alsea velamos por ofrecer un servicio de calidad que cumpla rigurosamente con la legislación».

Desde la empresa KFC ignoran en su respuesta el tema del modelo laboral de Glovo y Deliveroo y en el caso de La Tagliatella y el restaurante Gloria de Oviedo no han contestado a este medio.
Reparto con una ‘app’, pero con mensajeros contratados

Otros establecimientos ofrecen su servicio de envíos a domicilio a través de Glovo y Deliveroo para aprovechar su proyección y utilizar la aplicación como otra vía para llegar a más clientes, pero estos negocios de restauración cuentan con sus propios repartidores.

Un ejemplo es Telepizza. «Seguimos una estrategia de venta multicanal con el fin de dar respuesta a las necesidades de todos nuestros clientes», explican fuentes de la compañía, con una larga tradición en el reparto a domicilio en España. Así, se pueden realizar pedidos «a través del teléfono, app, web e incluso nuevos dispositivos de voice commerce como Amazon y Alexa».

Los consumidores también pueden pedir comida a Telepizza en Just Eat desde 2016, y en Glovo «desde abril de este año con una experiencia piloto». «No obstante, aunque los pedidos se realicen a través de Glovo o Just Eat, la entrega de nuestros productos la realizamos a través de nuestra propia flota de repartidores», empleados de la compañía, subrayan fuentes de Telepizza.
KKR se hace con Telepizza, con el 56,3%, al renunciar al mínimo de aceptación

Un repartidore de Telepizza, en una imagen de archivo. EFE

Su caso no es el único. Según explican en Glovo, de los 11.700 establecimientos asociados en España a la app catalana, hay 275 que siguen este modelo de colaboración con sus propios repartidores (entre los que habrá de plantilla y como falso autónomo), lo que denominan «marketplace». Fuentes de Deliveroo sitúan este negocio con «restaurantes que ya tienen su propia estructura de reparto» en los 600 establecimientos en la actualidad. «Y está previsto superar los 1.000 para finales de año», apuntan.

También está el caso de la plataforma Just Eat, que no tiene el modelo laboral de autónomos de Glovo, Deliveroo y Uber Eats, y que cuenta con «más de 10.000 restaurantes adheridos» en España. La compañía «trabaja principalmente con restaurantes que tienen sus propios repartidores y, en el caso de los restaurantes que no disponen de servicio de reparto propio, Just Eat les ofrece la posibilidad de gestionar los repartos a través de empresas externas», explican fuentes de la empresa.

Siempre, destacan en Just Eat, la compañía «exige que las empresas colaboradoras tengan a todos sus trabajadores como empleados por cuenta ajena y que, por tanto, cumplen con la normativa laboral vigente». Sobre el modelo laboral de Glovo y Deliveroo, fuentes de la empresa afirman que «no entran a valorar el modelo de negocio de otras compañías», pero sostienen que las recientes sentencias sobre riders en España «indican dudas razonables acerca del modelo por cuenta propia».

¿Y qué dice la patronal? Hostelería de España –a la que pertenecen muchas de las cadenas que reparten con Glovo y Deliveroo a través de su asociación a ‘Marcas de Restauración’– firmó este año con los sindicatos un acuerdo laboral con el que crearon la categoría profesional del repartidor a domicilio, con una mención expresa que incluye a los mensajeros a través de plataformas digitales.

Sin embargo, la asociación empresarial no se posiciona en contra del modelo de autónomos de estas apps. «Si los envíos a domicilio se hacen de manera puntual, no será rentable tener repartidores dados de alta, sino que el empresario recurrirá a realizar los repartos por medio de plataformas con repartidores autónomos», explican fuentes de la organización.

Las dudas radican en si ese modelo de autónomos respeta la legislación vigente. La discusión sigue abordándose en decenas de juzgados de todo el país, a raíz de denuncias de repartidores individuales –con algunas victorias de Glovo– y de la Seguridad Social, y se ha situado como uno de los temas prioritarios del Gobierno socialista en funciones para la futura revisión de la legislación laboral. Hasta entonces, los riders sin contrato laboral siguen repartiendo como el eslabón más débil de la cadena entre los restaurantes, las plataformas y los clientes.

FUENTE: https://www.eldiario.es/economia/Estrella-Michelin-restaurantes-Glovo-Deliveroo_0_939306665.html


Manuel García Pereira. El infierno del día a día en los mataderos: maltrato animal, alcohol, drogas y machismo

Mauricio García Pereira publica el libro ‘Maltrato animal, sufrimiento humano’ y habla con ‘Público’ sobre la violencia que rodea a la industria cárnica y sobre sus vivencias como empleado de Limoges, el matadero más grande de Francia.

MADRID
06/06/2019 22:43 Actualizado: 07/06/2019 16:38

ALEJANDRO TENA

Un feto casi formado. Es lo que hizo decir basta a Mauricio García Pereira, un antiguo trabajador del matadero de Limoges, uno de los centros más gigantescos de toda la industria cárnica francesa. «Es el más grande de toda Francia», insiste, mientras relata su experiencia.

Estaba trabajando en la tripería –el taller donde se extraen las vísceras de los animales muertos– y jamás pensó toparse con aquello. Al desgarrar a una de las vacas, se percató de que en su interior había algo más que órganos sangrientos. El tacto con la placenta le hizo soltar un taco: «¡Me cago en Dios!», así lo cuenta en su libro Maltrato animal, sufrimiento humano. Tras avisar a su superior de que el animal llevaba en su interior un ternero al que apenas le quedaban días para ver la vida, se le ordenó que recogiera los restos de la cría muerta y los depositara en la basura. No le hizo falta mucho más tiempo para entender que no se encontraba ante una fallo puntual en el sistema, sino ante una práctica cotidiana.

«Todos los días, premeditadamente, matan a propósito y de manera calculada a una media de entre 20 y 30 vacas de la raza limusina que están preñadas», explica a Público este antiguo trabajador de la industria cárnica. Mauricio, hijo de migrantes gallegos, nació en Düsseldorf (Alemania), aunque regresó a la tierra de sus padres siendo niño. De hecho, el retorno a España vino acompañado de los primeros contactos con las prácticas ganaderas. Unas prácticas que, según explica, nunca estuvieron manchadas por la crueldad que vio en los mataderos. «De pequeño he visto nacer terneros, les daba de comer, jugaba con ellos. Crecí en una granja enorme y jamás vi algo parecido», expone.
«Lo volvería a hacer dos mil veces más»

Después de varios años trabajando en el centro de Limoges, con la imagen de los fetos muertos en sus retinas, García Pereira tomó el camino de la rebelión y, con la ayuda del grupo animalista L214, colocó cámaras secretas en el interior del matadero. Esta fue una de las primeras veces en las que la sociedad francesa pudo conocer de primera mano cómo la explotación intensiva del sector cárnico. El escándalo le costó su puesto de trabajo, pero echando la vista atrás no parece importarle demasiado. «Lo volvería a hacer dos mil veces más», apostilla.

La denuncia de este trabajador no apuntaba sólo a la crueldad del sector, sino al sistema que hay detrás; a los lobbies de presión y a «la bajada de pantalones» que todos los organismos hacen ante ellos. «No me puedo explicar que un país como Francia, que presume de su cocina, de la calidad de sus productos, que presume de todo y más, permita esto por dinero», argumenta, para terminar explicando que el centro industrial de Limoges es público, por lo que las grabaciones pusieron en entredicho la gestión de las instituciones francesas.
El peso psicológico

«No todo el mundo sirve para ser matarife». Es una de las reflexiones que se pueden extraer de la publicación. García desconoce cuál puede ser la mejor preparación psicológica que permita a una persona afrontar el sacrificio de animales como un ejercicio cotidiano. «Te puedes poner cascos o tapones en los oídos, pero terminas escuchando los gritos de los animales, el ruido de las madres llamando a los terneros y el de los terneros llamando a sus madres o los chillidos agudos de los cerdos», advierte. El hermetismo de un establecimiento cubierto de utensilios metálicos, los animales tratando de huir, la sangre en los uniformes…, todo ello pone al límite a la mente de los operarios, que en muchas ocasiones sólo pueden recurrir al alcohol y las drogas para tratar de evadirse.
«Te puedes poner cascos o tapones en los oídos, pero terminas escuchando los gritos de los animales»

«Había gente que bebía allí, sobre todo el servicio de veterinario. Gente que bebía y se ponía hasta el culo desde las ocho de la mañana. Sobre todo los viernes, porque era el último día», detalla. Sin embargo, reconoce que la mayoría de los matarifes, que manejan utensilios punzantes, no beben en sus puestos de trabajo, pero sí al terminar la jornada. «Yo mismo tuve épocas de tomar drogas y alcohol, sobre todo alcohol, para poder dormir sin pesadillas siete horas seguidas».

Este clima de violencia, junto al ritmo de producción que lleva a cada matarife a sacrificar a cerca de 200 vacas al día, sobrepasa a los trabajadores y en ocasiones desemboca en disputas entre los propios operarios. «He visto peleas que nos han obligado a parar de trabajar para intentar pararlas», apunta García. Para él, esto tiene que ver con que es un mundo muy masculinizado dónde apenas hay trabajadoras, más allá de puestos veterinarios y en calidad. «Esto no es un trabajo para maricones», es una de las muchas coletillas homófobas que tuvo que escuchar en varias ocasiones y que resume el ambiente que se respira en estos centros industriales.
Concienciación social

Después de varios años trabajando en un matadero industrial, García Pereira reconoce que le ha sido difícil volver a comer carne: «He comido poca, muy poca y en momentos puntuales». Después de abandonar el centro comenzó a interesarse por la cultura vegana. Tanto es así, que se ha embarcado en un nuevo proyecto gastronómico: La Transición, un proyecto de restaurante donde, además de servir comida libre de explotación animal, se organizarán conferencias y charlas para concienciar a la sociedad de las consecuencias ambientales y éticas que tiene la reducción del consumo cárnico.
«Es más difícil entrar en un matadero que en un submarino atómico»

Las tareas de concienciación son importantes para este activista que desde hace un par de años organiza conferencias para tratar de abrir al mundo la realidad de los mataderos, que a su juicio se caracterizan, precisamente, por ser centros absolutamente opacos y herméticos. «Es más difícil entrar en un matadero que en un submarino atómico», ironiza. Esta premisa, la de esconder al máximo la crueldad de la ganadería intensiva, es importante para los lobbies del sector, ya que permite que la población siga consumiendo carne sin percatarse de cómo ha llegado a la bandeja del supermercado.

«En los supermercados te encuentras, por un lado, al carnicero, con la carne brillante y de más calidad. Al lado, los congelados, con cajas de cartón con diez filetes de hamburguesas de baja calidad por tres euros. Si te pones a observar durante media hora, te das cuenta de que veinte personas se paran en los congelados, mientras que en la carnicería apenas acuden dos personas», comenta el activista.

En ese sentido, Mauricio explica que precisamente esas bandejas baratas representan los intereses de los lobbies del sector. «Ellos quieren granjas grandes donde se produzca mucha cantidad», opina, para poner en valor los beneficios de una dieta reducida en productos cárnicos: «Es mejor por humanidad y por ecología», zanja.

FUENTE: https://www.publico.es/sociedad/manuel-garcia-pereira-trabajador-destapo-crueldad-mataderos-tuve-epocas-drogas-alcohol-dormir-pesadillas.html


Los defensores de la Tierra, en busca de un tratado que obligue a las empresas a cumplir con los Derechos Humanos

Activistas de pueblos locales de Filipinas, Mozambique y R.D. del Congo reclaman a los gobiernos europeos que apoyen la creación de un acuerdo internacional que condene la impunidad con la que operan las grandes trasnacionales.

MADRID
02/06/2019 13:16 Actualizado: 02/06/2019 13:16

ALEJANDRO TENA

“Europa necesita recapacitar y preguntarse si está velando por los derechos humanos y medioambientales”, sentencia Ilham Rawoot, activista medioambiental contra las extracciones de gas en Mozambique. Los intereses económicos de las empresas, en esa intensa búsqueda de la ganancia, parecen ser ajenos a la vida. Tanto es así, que en el último año fueron asesinados más de 300 activistas que defendían sus territorios de las acciones de las empresas occidentales, según el último informe Front Line Defenders.

Los asesinatos se suceden y los nombres van quedando en la historia. Berta Cáceres, Datu Víctor Danyan o Hernán Bedoya son sólo algunos de los protagonistas que murieron por defender los derechos de sus comunidades ante los intereses de grandes corporaciones transatlántica. Rawoot, junto a otros defensores de los derechos humanos ha aterrizado en España para reclamar que los ejecutivos europeos no firmen tratados de libre comercio que permitan a las empresas actuar sin impunidad en países terceros.

“Estamos tratando de concienciar a los gobiernos europeos de que los derechos humanos deben de ser uno de los pilares centrales de cualquier tipo de acuerdo comercial”, explica a Público René Pamplona, defensor de los derechos de los pueblos indígenas en Filipinas. El activista pone el foco en la libertad con la que actúan las grandes empresas en el país sudasiático.

El activista, en declaraciones a este medio, pone al Gobierno de Rajoy como ejemplo de la falta de compromiso con los derechos humanos que tienen los estados occidentales. En concreto cita una de las visitas del exministro de Exteriores García-Margallo, que viajó en 2014 a las islas para velar por los intereses de las grandes compañías españolas que operan en la zona.

Pamplona –junto con Rawoot y Florence Sitwaminya, coordinadora del Centro de Investigación en Medio ambiente, Democracia y Derechos Humanos de la R.D del congo– ha venido a Madrid para sumarse a una campaña contra los tratados de libre comercio e inversión. Acuerdos como el TTIP o el CETA se presentan como una de las mayores amenazas medioambientales y sociales del momento.

Para ellos, la solución pasa por conseguir un Tratado Vinculante de Derechos Humanos que ponga fin a las actividades de determinadas empresas. Unas actividades en ocasiones cuentan con el apoyo de los gobiernos locales, que según explican Pamplona y Rawoot suelen poner grupos paramilitares a disposición de las grandes compañías. «La gente termina en la cárcel o asesinada en masacres», espeta el activista filipino.

Rawoot por su parte, detalla como las extracciones de gas en la costa de Mozambique ha provocado que las sociedades pesqueras de la zona se hayan tenido que desplazar de la zona a varios kilómetros del mar. «Las máquinas han provocado además que no haya peces. Es decir, hay menos peces para comer y más personas en la zona… Eso es un problema», advierte. Esto ha llevado a la gente a movilizarse en el país africano, sin embargo, «es muy difícil articular movimientos sociales en Mozambique porque los poderes tratan de derribarlos de manera inmediata», explica la activista a este medio.

A groso modo, las experiencias que narran estos defensores de los derechos humanos tienen que ver con que «las políticas públicas se están vinculando a las decisiones económicas y a los intereses coorporativos», opina Víctor Barro, experto en Justicia Económica de la organización pon ecologista Amigos de la Tierra.

El próximo mes de junio se dará a conocer el Borrador Uno del Tratado Vinculante de la ONU. En virtud de ello, los activistas reclaman a los gobiernos que tengan en cuenta las consideraciones que aportó la sociedad civil, de la mano de determinadas organizaciones por los derechos humanos, en la redacción del denominado Borrador Cero.

Entre las medidas que se buscan resalta la creación de una corte penal a la que las víctimas puedan acudir cuando sientan que sus derechos como sociedades locales están siendo atacados por los intereses económicos de las grandes trasnacionales. Además, se reclama que «las empresas matrices no se desinhiban de las actividades realizadas por las subcontratas que operan en terceros países», expone Barro, que pone como ejemplo a Shell, compañía a la que se le acusa de haber sido cómplice de violaciones y asesinatos en Nigeria.

FUENTE: https://www.publico.es/sociedad/defensores-tierra-busca-tratado-obligue-empresas-cumplir-derechos-humanos.html


Disfruta de las casas rurales

patricia.tablado – 10 de August de 2010

Publicado en: Turismo rural

¿Qué hay mejor que las vacaciones en familia, sobre todo si ello incluye llevar desde el más pequeñín hasta los abuelos? Un verano familiar puede estar lleno de alicientes y da la oportunidad a todos los miembros de conocerse mejor a través de una convivencia sana y divertida.

En ocasiones, buscar un lugar de vacaciones adaptado a las personas mayores, sobre todo, aquellas con movilidad reducida, puede dar algún quebradero de cabeza, ya que muchas veces suelen tener problemas para subir y bajar escaleras o para caminar largas distancias hasta la playa o hasta la montaña. Hoy en Toprural os ofrecemos una selección con diez casas ideales para pasar mucho tiempo en familia.

Casa Rural Vil.la de Castelló en Castelló d’Empuries (Girona)

En el pueblo de Castelló d’Empúries, en plena provincia de Girona, se encuentran los apartamentos rurales Vil.la de Castelló, que cuenta con habitaciones adaptadas a personas de movilidad reducida y está a pocos pasos de la playa y del centro urbano. Si los abuelos prefieren no moverse mucho de casa, pueden quedarse disfrutando del jardín o de las zonas comunes, ya que estos apartamentos disponen de todas las comodidades.

Casa rural Simeón en Gaianes (Alicante)

En la localidad alicantina de Gaianes, está la casa rural Casa Simeón, muy cerca del centro y con un acceso sencillo a todos los comercios. En este alojamiento, hay juegos para que toda la familia se divierta unida e incluso cabe la posibilidad de realizar barbacoas.

Casas rurales Tita Elvira en Zafarraya (Granada)

Si os gusta el turismo más de interior y vuestros abuelos prefieren no acercarse a la playa, tal vez tengáis que pasaros por las casas rurales Casas de Tita Elvira en Zafarraya (Granada). En ella podréis disfrutar de un ambiente tranquilo y de todas las comodidades para personas con algún tipo de limitación. Si los mayores quieren pasar un rato sin peques, disponen también de un servicio de canguro.

Casa rural La Casa del Azahar en Medina-Sidonia (Cádiz)

En la casa rural La Casa del Azahar, situada en Medina-Sidonia (Cádiz), seguro que todos se encuentran a gusto. Su patio, que gira en torno al naranjo que le da nombre, es ideal para acoger reuniones familiares en un ambiente relajado y distendido. Tienen el acceso preparado para personas en silla de ruedas y, pese a que se encuentra céntrica, el rumor de la calle no llega a sus tranquilas habitaciones.

Casa rural Alberca en Sanlúcar del Guadiana (Huelva)

La casa rural Casa la Alberca, en Sanlúcar del Guadiana (Huelva), cuenta con una situación inmejorable para unas vacaciones en familia. En sus inmediaciones, cerca del Coto de Doñana, se pueden practicar deportes al aire libre o dar relajados paseos campestres mientras se comparten muchas historias divertidas. En esta casa también hay facilidad de acceso para todo tipo de personas y está situada dentro de la localidad onubense.

Casa rural Puertas en Oia (Pontevedra)

Si por el contrario, a vuestra familia le va más el Norte, seguro que encuentran lo que buscan en la casa rural Casa Puertas en Oia (Pontevedra). Esta localidad marítima está llena de encanto y permitirá a los abuelos conocer el norte de Portugal, así como Vigo si se sienten viajeros. Si deciden permanecer en ella, cuentan con todas las facilidades para personas de movilidad reducida.

Casa rural Aldea Bordóns en Sanxenxo (Pontevedra)

Para aquellos que tengáis una familia extensa y, además de los abuelos, no sabéis a qué primos no invitar, seguro que podéis encontraros a vuestras anchas en la casa rural Aldea Bordóns, en el municipio pontevedrés de Sanxenxo. Esta aldea rehabilitada cuenta con numerosas edificaciones accesibles en las que compartir vida en común pero con privacidad para cada una de las familias.

Casa rural Posada Ochohermanas en Arenas de Iguña (Cantabria)

En la localidad cántabra de Arenas de Iguña está la casa rural Posada Ochohermanas, para aquellos que buscan la tranquilidad de los niños y el descanso de los adultos. Situada en una finca cerrada pero al lado del pueblo, cuenta con una habitación adaptada a personas con movilidad reducida, así con facilidades para obtener cunas, para que nadie se quede sin disfrutar de las vacaciones.

Casa rural Altuena en Amoroto (Vizcaya)

Si además de los abuelos y de los niños, en vuestras reuniones familiares no faltan las mascotas, entonces lo ideal es encontrar un lugar donde, además de habitaciones accesibles, permitan llevar mascotas. Ambas condiciones las reúne la casa rural Altuena en Amoroto (Vizcaya), donde, además, es posible disfrutar de la relajación del campo vasco.

Casa rural Txangiluenea en Aia (Guipúzcoa).

Por último, en la localidad guipuzcoana de Aya, existe una casa que reúne las cualidades perfectas para pasar unos días en familia. Se trata de la casa rural Txangiluenea, en la que tienen una habitación destinada a personas con dificultades de movilidad y se encuentra situada en la plaza del pueblo.

FUENTE: http://blog.toprural.com/casas-rurales-abuelos-y-mayores/


Descubre los beneficios de tener una mascota

Cuidar a un animal doméstico mejora la autoestima de los adultos mayores, aumenta la satisfacción con la vida y refuerza su estado de ánimo.

17.11.2016

Los animales generan efectos positivos en sus amos, principalmente en los adultos mayores, quienes se benefician de estos animales que los acompañan en su día a día y les crean rutinas y entretenidas actividades.

“Muchos adultos mayores no tienen un soporte emocional suficiente y son personas que, además de sufrir la inclemencia de los años, deben llevar consigo la soledad y preocupación por mantenerse presentes. Es justo aquí donde las mascotas vienen a cambiar el destino: corriendo y moviendo sus colas con la lengua afuera, rápidamente se abalanzan a ponerle punto final a la soledad, el aburrimiento y la depresión”, afirma Flavia Montenegro, docente de Medicina Veterinaria de la Universidad del Pacífico.

Un reciente reporte de la International Federation on Ageing (IFA) llamado “Midiendo los Beneficios: los animales de compañía y la salud de los adultos mayores” reúne varios estudios e investigaciones que señalan el efecto positivo de los animales en las personas, como aumento de autoestima, satisfacción con la vida, estados de ánimo positivos y niveles de soledad más bajos.

“Para los adultos mayores tener un animal en casa les da la oportunidad de construir nuevas historias, ya que la sensación de ánimo y energía para cuidar a otro se dispara de forma inmediata. Gracias a su experiencia, los abuelitos no sólo se lo toman con entusiasmo, sino con verdadera responsabilidad. Los obliga a mantener una actitud positiva y activa, ya que deben cumplir diariamente con ellos en actividades tales como dar paseos, cubrir sus necesidades de cariño, preocuparse de su alimentación y recurrir a los cuidados veterinarios cuando sean necesarios”, explica la especialista.

Establecer una rutina de cuidado y acompañamiento con la mascota anima a los adultos mayores, les entrega una tarea y un motivo para continuar. “Preocuparse de las entretenidas actividades que harán juntos les genera un estado de felicidad permanente a las personas de edad avanzada y la tenencia de mascotas puede ser considerada como un real salvavidas emocional”, asegura Montenegro.

Es importante que el adulto mayor sí esté en condiciones de cuidar a un animal de compañía, tanto mental como físicamente. “Las personas mayores no necesitan haber tenido mascotas previamente para que la cosa funcione bien, pero como estamos hablando de un ser vivo que, sin duda, merece de respeto y cuidados, las personas que se hagan cargo de un animal deben estar habilitadas física y mentalmente para hacerlo”, apunta la experta.

Según la académica, en algunos países la canoterapia o terapia basada en el contacto con perros, es un infaltable elemento para tratar algunos trastornos cognitivos y depresiones, lo que deja en evidencia la utilidad de la relación simbiótica entre caninos y humanos.

“Son tan marcados los cambios positivos que genera el contacto con animales que, incluso para los casos más complejos donde existen trastornos psíquicos, se puede buscar alguna alternativa para generar una experiencia del contacto frecuente con mascotas, que puede ser en un contexto menos comprometedor como ser guiado o controlado por personas”, advierte la profesional.
Beneficios de contar con una mascota en los adultos mayores:

1. Se establecen como compañeros incondicionales.

2. Son grandes promotores de una vida menos sedentaria.

3. Facilitan la socialización con nuevas personas y/o mejoran las relaciones humanas dentro de un grupo familiar o de amigos.

4. Mejoran el ánimo, la seguridad y la autoestima.

5. Pueden servir de “alerta” para las personas que con trastornos auditivos o visuales.

FUENTE: https://www.24horas.cl/tendencias/mascotas/descubre-los-beneficios-de-tener-una-mascota-en-la-tercera-edad-2194741