EL DÍA 2 DE OCTUBRE de 2021, FECHA CLAVE PARA EMPEZAR A CAMBIAR LAS COSAS
1. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
La llamada “transición” supuso un cambio de régimen hacia un sistema de libertades formales y limitadas, pero no hubo tal cambio en cuanto a las estructuras del poder real, económico y social. Más de cuarenta años después, hoy comprobamos que mandan los mismos, si cabe de manera cada vez más desequilibrada. Los sucesivos gobiernos del PSOE y PP, se han alternado en el poder para construir una “seudo democracia”, el llamado “Régimen del 78”, que ha acabado empobreciendo y despojando de derechos a la mayoría del pueblo trabajador.
Para ello han contado, además de con los poderes fácticos del Estado, iglesia, ejercito, judicatura, banca e Ibex 35, con la inestimable colaboración de los llamados “agentes sociales”, los dirigentes de los sindicatos CC.OO y UGT, así como las patronales CEOE y CEPYME.
De esta forma, se procedió a la desindustrialización del país, por medio de las llamadas “reconversiones industriales”, y a vender, o peor aún, a regalar las grandes y mejores empresas públicas, el cierre de otras muchas, y a la creciente privatización de los servicios públicos. Así, la inexorable llegada de las sucesivas crisis económicas siempre han recaído en las espaldas del pueblo, cada vez más endeudado y más pobre, a la vez que los poderosos se hacían más y más ricos en cada crisis.
Esto quedó claramente demostrado, con la crisis-trampa del 2.008, una crisis inacabada, donde se procedió a rescatar a la banca, mientras sus ejecutivos se jubilaban con millones de euros. Nos culparon a nosotros de “vivir por encima de nuestras posibilidades”, a través de unos medios de comunicación mentirosos y a su servicio.
Por si fuera poco, a todo ello hemos de añadir la enorme corrupción estructural que durante décadas se ha instalado en todas las Instituciones del Estado, así como escandalosos mecanismos de elusión y evasión fiscal, y fuga de capitales a los llamados “paraísos fiscales”.
La pandemia del Covid-19, unida a la crisis del 2008 una vez más, ha venido a mostrarnos las enormes carencias provocadas por el debilitamiento por privatización de los servicios públicos. Por ello, el país no estaba preparado para afrontarla, por el deterioro continuo que sufren los ciudadanos, en sus recursos, derechos y servicios públicos, para tener una vida digna.
Pero este saqueo de lo público sigue sin que nadie, desde las instituciones, se atreva a ponerle límites. La corrupción se extiende de manera estructural. En la situación pandémica, las medidas de confinamiento y limitación de derechos fundamentales, están siendo aprovechadas para seguir aumentando los beneficios de los ricos, convirtiendo el patrimonio público y los derechos de la ciudadanía trabajadora en “nichos de negocio” privados.
Por desgracia, el gobierno PSOE-UP no ha revertido esa dinámica. Ante la crisis social derivada del Covid-19, y más allá de los ERTES a cargo del endeudamiento público y otras medidas menores, ni siquiera han cumplido promesas electorales básicas como la derogación de la reforma laboral o la ley mordaza.
Todo esto determina el aumento de los desequilibrios sociales. Mientras las élites se enriquecen todavía más en época de pandemia, la mayoría de la población se empobrece y ve amenazados sus derechos básicos, especialmente jóvenes y mujeres, que se enfrentan a un futuro inquietante.
2. ¿Para qué un Otoño Caliente?
Diversas entidades sociales como organizaciones pensionistas, sindicales y sociales de todo tipo coincidimos en la necesidad de cambiar esta dinámica de pérdida constante de derechos y libertades, impuesta por las élites y sus agentes colaboradores (políticos, económicos, “sindicales” y mediáticos), unos poderes fácticos que nos abocan hacia una especie de distopía de pobreza, exclusión social y desequilibrios ambientales cada vez más severos.
Ese futuro amenazante es evitable, en la medida que seamos capaces de plantar cara a este sistema, de manera unitaria y decidida, en defensa de los derechos, las libertades y los servicios públicos. Somos la mayoría social, y luchamos por nuestro futuro.
Por eso los objetivos se conseguirán desde la solidaridad de todos los frentes de lucha. El Manifiesto de 12 puntos de #OtoñoCaliente refleja la coherencia de la defensa, en sus 12 puntos, de los derechos sociales y servicios públicos de calidad, para todas y todos:
a) Las pensiones públicas,
b) Los derechos laborales y sociales
c) La igualdad entre hombres y mujeres
d) La sanidad pública.
e) La educación pública.
f) Los servicios sociales y de cuidados.
g) La gestión pública de las residencias de mayores.
h) El derecho a vivienda digna.
i) El transporte público.
j) Energía y suministros esenciales para todas y todos.
k) Servicios financieros sin abusos y Banca pública.
l) Cambio de modelo económico compatible con la vida, los derechos y el futuro del Planeta.
Por eso es necesario que quienes compartan estos objetivos, también coincidamos en este espacio de luchas y esperanzas compartidas. Todavía estamos a tiempo para revertir la dinámica entre todas y todos, jóvenes y mayores, mujeres y hombres.
Ahora es el momento. El próximo 2 de octubre, el inicio del cambio. Nos vemos en las calles.
GOBIERNE QUIEN GOBIERNE,
LAS PENSIONES, LOS DERECHOS Y LOS SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD SE DEFIENDEN
Septiembre de 2021